The Bliss, disponible

Ya están llegando a nuestros lectores los primeros ejemplares de The Bliss of Fatal Death, la edición en inglés de nuestro ensayo sobre la figura de la Muerte en la mítica serie Doctor Who.
No se trata de una mera traducción/reimpresión, pues el avance de la séptima temporada de la nueva serie (y su sobrecogedor final) ha motivado la revisión y ampliación del libro para incluir los nuevos eventos y consideraciones que se desprenden tras ver La boda de River Song.

También supone nuestro primer intento de alcanzar al público más allá de nuestras fronteras, por lo que comprenderéis que estemos doblemente ilusionados con este lanzamiento…

Como es habitual, se puede adquirir a través de nuestro canal de venta online o en la librería barcelonesa Gigamesh

Gritos en la jungla

«Si se acaba el mundo, que te pille con ropa interior limpia»

Las personas son así. Les gusta. Después de ver que el mundo no se acabó en el año 2000, la vieja piedra de los mayas ha dado la excusa perfecta para bromear y tener tema de conversación en el ascensor durante todo un año.
Y nosotros los monos no íbamos a ser menos que vosotros los humanos: si el mundo se acaba, que al menos nos pille guapos y presentables.

Un visitante que revise los artículos de nuestro blog podrá pensar que en 2011 nos dedicamos a vegetar, una vez perdido el fuelle inicial. Nada más lejos. El año pasado supuso nuestro verdadero despegue, después de un 2010 de promesas. Comenzamos el año con 1387 y las desventuras de un desigual grupo de héroes y antihéroes en la Península Ibérica, para terminarlo publicando La bendición de la muerte fatal en la fecha del 48º 1 aniversario de nuestra serie de culto favorita, Doctor Who . Es poco, pero es mucho.

Como plan para el futuro estrenaremos el año con la edición en inglés de nuestro último título (The Bliss of Fatal Death) en una edición ampliada, incorporando lo sucedido en los últimos episodios emitidos en la televisión británica. El papel nunca podrá ser tan actual como la información en internet, pero ¡vaya si lo intentamos! Y si efectivamente se acaba el mundo, anda que no vamos a presumir en el Otro Mundo en las tertulias de monos…



1.- Sabemos que se dice cuadragesimoctavo, pero no queríamos parecer tan repelentes como estamos pareciendo ahora. Oh, wait…

Gritos en la jungla [1]

1387, Diario de un final/4: it's the final countdown

Cada capítulo de una novela es como una historia en sí misma: debe tener un arranque, tiene que aportar algo y tiene que llegar algún lado. Toda novela se acaba con el final de un capítulo, por supuesto: los libros no se acaban a medio episodio, por muy epatante que quieras ser. ¿Pero qué final es el final?

El final del capítulo XX de 1387, la revelación del capitán Artemi y esas últimas palabras que culminan el capítulo, son algo que llevaba deseando escribir desde hace un año y medio. Es un final potente, que cierra el círculo del misterio que se planteó en el primer capítulo, deja las cosas en el aire y promete acción a raudales en el siguiente libro. El título completo de la novela es 1387. Libro 1 y ha sido planteado desde el principio como el inicio de una serie: sencillamente la historia es grande y pide respiros. Este capítulo XX podría ser el final de la novela. Podría… pero no es probable que lo sea.

Sin destripar argumentos, el capítulo XX acaba de una manera (espero) sorprendente, pero con muy poca acción: los “héroes” han descubierto que, pese a las adversidades que han arrostrado, tienen un arma secreta. Los “villanos” de la historia, por su parte, se encuentran en grave peligro. ¿No debería ser al revés? Bueno, nada obliga a que sea de un modo u otro. Por supuesto que es más habitual acabar una aventura con visos de continuidad con los héroes en trance mortífero y los villanos con un arma secreta en sus manos. Sólo hay que ver El imperio contraataca y por qué es la película más loada de la saga. También lo aconseja la tradición del cliffhanger de folletines y seriales cinematográficos de los años 30 o de los actuales finales de temporada televisivos (desde Dallas a Doctor Who pasando por Perdidos, Smallville o Star Trek: La nueva generación).

La verdad: me dan igual las convenciones. La historia quedará de todas formas abierta de cara al segundo libro, pero me interesan mucho las condiciones en que lo hace. No me interesa empezar la segunda novela con un capítulo entero dedicado a explicar “qué ha pasado con”: quiero acción desde el minuto cero. Personajes haciendo cosas, ritmo. “Sentarse a hablar es lo peor que se puede hacer en una improvisación”, decía Pep Anton Gómez, mi director y profesor de teatro en la universidad. “Te acomodas, te sientes bien y sólo hablas. Tienes que hacer para que sea interesante. La inestabilidad es interesante. El movimiento me dice tanto como tus palabras”. Y tenía más razón que un santo.

Así que habrá 1 o 2 capítulos más de 1387. De momento he empezado a escribir el XXI, titulado “El viaje legendario”. Después, quizás un último capítulo XXII o tal vez un epílogo. El fin se acerca.

Arrepentíos, pecadores _

Gritos en la jungla

1387, Diario de un final/3: odneyel

He llegado al capítulo XX de la novela con las ideas bastante claras: hay flecos que acabar de rematar, pero la dirección y hasta el camino están bien señalados. De lo que se trata ahora es de darle a todo no sólo un sentido sino también una forma. Hay muchos personajes, se ha dicho mucho de ellos y han pasado más o menos peripecias. Es posible que haya plantado semillas hace año y medio de las que ahora no me acuerdo, y sería una pena que se echaran a perder: toca releer, volver hacia atrás, repasarlo todo desde el principio.

Y no será la última vez. Cuando acabe habrá que darle un último repaso cohesionador: porque de eso se trata, de dar cohesión, de entramar bien, pero sin estrangular: que todo lo que digas sea relevante no quiere decir que sea relevante para la trama. Cuando cada detalle es algo que tiene que desarrollarse luego para comprender el argumento se hace pesado; peor, previsible.

Así que esta vez no estoy tramando trama sino cepillándola, observándola a distancia para distinguir el dibujo global y poniéndola bajo el microscopio para fijarme en los detalles de la urdimbre… y si cabe, disimularlos para que no se noten demasiado.

Gritos en la jungla

1387, Diario de un final/2: el modo

El capítulo XIX de “1387” ha sido hasta ahora el que más me ha costado. Otros me han enfrentado a cambios, retoques, ampliaciones o descartes, pero ningún otro capítulo como el XIX me ha llevado tan de cabeza. Es el punto de contacto entre dos momentos totalmente diferentes en el desarrollo de la historia: ya se ha acabado algo y está a punto de empezar algo más, y ese antes y ese después los tengo muy claros desde hace tiempo, pero necesitaba darle una entidad y un contenido a ese punto de inflexión.

Lo encontré hace dos días, y desde entonces todo ha sido mucho más fácil: el XIX es un capítulo que tiene algo de epílogo y de prólogo, que cierra y que abre muchas cosas. También tiene un tanto de anticipación oscura y puede que a más de uno le desespere que pasen tantas y a la vez tan pocas cosas en él. Todo tiene su motivo, el ritmo también; incluso el gimmick utilizado para llevar adelante la trama.

Hasta nuevo aviso, me pongo con el capítulo XX, que probablemente llevará por título El muy afortunado Capitán Artemi.

Gritos en la jungla